Uncategorized

Por un regreso a clases inclusivo con seguridad y equidad para las niñas, niños y adolescentes con discapacidad intelectual

EDUCACIÓN: UN DERECHO DE TODOS LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES Los principios básicos que deben orientar la política educativa para los niños, las niñas y los adolescentes con discapacidad son los mismos que orientan la política para cualquier niño.

Estos principios están consagrados en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos y más particularmente en la Convención sobre los Derechos del Niño.

La Convención sobre los Derechos del Niño tiene una propuesta muy clara en torno a la educación, en ella se establece que: 

• La educación es un derecho de todos los niños. 

• El acceso a este derecho debe estar eximido de discriminación e inspirado en la igualdad de oportunidades. 

• Se debe garantizar al interior del sistema escolar un trato compatible con la dignidad humana

• La educación se orientará por objetivos de calidad, que desarrollen al máximo las capacidades del niño, preparándole para la vida adulta

• La educación debe realizarse en medio de una convivencia respetuosa de los derechos humanos, la libertad, justicia, respeto y la promoción de la participación de niños y adolescentes en los asuntos de su interés.

La vuelta a las escuelas está siendo un reto para las administraciones. Todavía hay mucha incertidumbre entre la comunidad educativa y los padres sobre cómo va a efectuar el regreso de los alumnos a las aulas, pero nadie se ha preguntado qué pasará con los alumnos con discapacidad.

Diferentes asociaciones denuncian el abandono que han sufrido los alumnos con discapacidad durante la pandemia, como consecuencia de la suspensión de las clases presenciales, de forma generalizada y ahora a la hora de pensar una vuelta segura a las aulas de los alumnos.

Según la Organización Mundial de la Salud, uno de cada 160 niños tiene un TEA y sus síntomas suelen comenzar en la infancia y persistir hasta la adolescencia y la edad adulta. Otras estimaciones hablan de que puede afectar a uno de cada 68 niños en edad escolar.

  1. Prevención corresponsable: La escuela es una construcción compartida. Por eso resaltan la importancia de promover que cada centro elabore planes con antelación y actualice las listas de contacto de emergencia en coordinación con las autoridades sanitarias locales.
  2. Personalización y acción coordinada centro-familia: La confianza se gana desde el comportamiento. Es importante generar espacios de información, concertar la acción educativa y la colaboración familia-equipo es vital. Buscar, en un momento como este, la esencialidad de la acción educativa, priorizando los aspectos nucleares del proceso de aprendizaje.
  3. Retroalimentación: Aconsejan abrir canales rigurosos de información y formación. Evitar en lo posible, ruidos en la comunicación que provocan mayor incertidumbre e inseguridad. Es muy importante que dichos canales sean bidireccionales pues los niños y niñas también están sufriendo en su contexto situaciones difíciles, ya no solo por posibles contagios en el seno familiar, sino por dificultades económicas, pérdida de empleo, fallecimientos, etc. aspectos todos ellos muy importantes en la vida de cualquier persona.
  4. Accesibilidad y participación: Deben generarse canales de sensibilización, participación y responsabilidad personal que en la medida de sus posibilidades y proceso madurativo los alumnos y alumnas puedan incorporar. Desde Declic ponemos a disposición herramientas que facilitan la accesibilidad cognitiva como el Diseño Universal de Aprendizaje y metodologías en el aula como el currículum multinivel que pueden ayudar en esta tarea.

Niños con autismo y discapacidad intectual 

Es muy importante que en el caso de las personas con Discapacidad intelectual  se les proporcione toda la información posible sobre cómo serán los protocolos en su escuela específicamente y así poder controlar la ansiedad que produce la incertidumbre que les está provocando la vuelta al cole en medio de la tercerola de contagios de la covid-19.

Volver a la rutina: A algunos alumnos con trastornos del espectro autista (TEA) o discapacidad intelectual  les va a costar retomar la rutina porque son personas muy apegadas a sus hábitos y llevan más de cinco meses sin ir al colegio. Cuando aprenden una norma la tienen que implementar y su contexto va a cambiar drásticamente la próxima semana de hacer todo en casa todos los días a volver a las aulas , estos cambios tan bruscos pueden producir ansiedad en los menores.

Nuevas formas de relacionarse: Vidriales explica que es muy importante que los padres les enseñen a sus hijos las nuevas formas de relacionarnos que hemos tenido que aprender a causa de la covid-19. 

No van a poder saludar a sus compañeros con besos y abrazos ni jugar de la misma forma como lo hacían antes. Empezar a saludarles de codos en casa puede ayudarles a que entiendan que esa es la forma en la que lo deben hacer en el colegio.

Los cubrebocas hacen la comunicación más compleja : los cubrebocas pueden ser difíciles de tolerar durante un periodo muy largo de tiempo y el hecho de que este elemento tape la mitad de la cara de las personas hace que la comunicación se vuelva más compleja y eso puede causar que los alumnos se pongan más nerviosos.

Buscar signos de ansiedad: Se recomienda que las familias estén atentas a signos de nervios, ansiedad o preocupación que les pueda generar la vuelta al cole. Esta nueva normalidad requiere de una adaptación especial y esto puede causar preocupación en las personas con TEA. 

El consejo que dan es que los padres den pautas de actuación ante posibles situaciones que les preocupen. Por ejemplo, antes cuando el alumno se ponía nervioso iba a la biblioteca, pero ahora no sabe si puede o no ir entonces los maestros deben proporcionarle herramientas para que busque ayuda y encuentre un nuevo espacio y contension en donde pueda sentirse tranquilo.

DESAFÍOS PARA AVANZAR HACIA UNA EDUCACIÓN INCLUSIVA

El desarrollo de una educación inclusiva implica cambios en el ámbito del sistema y de las políticas educativas, en el funcionamiento de las escuelas, en las actitudes y prácticas de los docentes y en los niveles de relación de los distintos actores.

A continuación, se señalan las condiciones que facilitan el desarrollo de escuelas inclusivas, en las que todos los niños y niñas participen y tengan éxito en su aprendizaje.

CAMBIOS EN LAS POLÍTICAS, LAS NORMATIVAS Y LOS SISTEMAS EDUCATIVOS. 

Fortalecimiento de la responsabilidad del Estado para garantizar la igualdad de oportunidades y asegurar las condiciones básicas de funcionamiento de las escuelas en términos de recursos humanos, materiales y didácticos, de forma que puedan atender la diversidad de su alumnado.

Ampliación de la cobertura y de la calidad de los programas de educación y cuidado de la primera infancia. Cuanto antes se comienza la integración en el sistema regular, más normalizado es el proceso. Actualmente es una realidad que los niños y niñas que más necesitan una educación temprana para compensar su situación de desventaja son quienes menos acceden a los programas o reciben una educación de menor calidad.

Los niños con discapacidad constituyen uno de los colectivos más excluidos, en circunstancias que para ellos es vital una educación temprana que compense sus dificultades y optimice su desarrollo. 

Flexibilidad de la oferta educativa en todas las etapas. Es necesaria una mayor flexibilidad y diversificación de la oferta educativa dentro de las propias instituciones, ofreciendo distintas propuestas y alternativas en cuanto al currículo, las situaciones de aprendizaje, los materiales y procedimientos de evaluación.

Recursos de apoyo para los docentes. La mayoría de los países cuentan con una serie de servicios de apoyo a la escuela que son importantes para el éxito de las políticas educativas inclusivas. Los recursos de apoyo han de centrar su intervención en la escuela en su conjunto, orientando a los profesores y las familias para que sean cada vez más capaces de atender las necesidades de los niños.

Políticas educativas e intersectoriales que promuevan la inclusión en todos los niveles educativos. Un aspecto sumamente sensible tiene que ver con la transición de los y las estudiantes con necesidades educativas especiales a lo largo de su vida: transición del hogar a la educación inicial, de ahí a la educación primaria o básica, la transición de la básica a la educación secundaria y de ahí al mundo laboral.

Cada proceso de transición tiene sus propias complejidades y es necesario encontrar la forma de suavizar y simplificar estos procesos. En América Latina tenemos todavía un largo camino que recorrer. Los mayores avances se han dado en la educación de la primera infancia y en los primeros años de la educación básica.  

Legislación y normativas educativas e intersectoriales. El concepto de la integración de alumnos con discapacidad en la educación regular ya se ha incorporado plenamente en las políticas de los países. Un aspecto a destacar es que el sector de educación es el único que ha desarrollado normativas en todos los países de la región. La educación integrada se encuentra regulada desde los ministerios, mecanismo que permite la asignación de recursos adicionales en apoyo a esta modalidad educativa.

En varios casos, la concepción legal de la educación integrada está directamente relacionada con la promulgación de leyes generales e iniciativas de carácter multisectorial que garantizan la integración y participación de las personas con discapacidad en todas las esferas de la vida nacional, incluyendo la integración escolar, laboral y social desde el punto de vista de la equiparación de oportunidades.  

Redes de trabajo intersectorial entre diferentes sectores responsables del bienestar de las personas con discapacidad. Es necesaria la articulación entre el gobierno y la sociedad civil para colaborar principalmente en temas relacionados con la educación, el empleo y la salud.

CAMBIOS EN LAS ACTITUDES Y LAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS

 • Valoración de la diversidad como un elemento que enriquece el desarrollo personal y social. La condición más importante para el desarrollo de una educación inclusiva es que la sociedad en general y la comunidad educativa en particular tengan una actitud de aceptación, respeto y valoración de las diferencias. Es fundamental desarrollar una intensa actividad de información y sensibilización, en la que los medios de comunicación social pueden jugar un papel fundamental. 

Un currículo amplio y flexible es una condición fundamental para responder a las diversidad ya que permite tomar decisiones ajustadas a las diferentes realidades sociales, culturales e individuales. Pero la respuesta a la diversidad implica además un currículo amplio y equilibrado en cuanto al tipo de capacidades y contenidos que contempla. En América Latina se han realizado importantes avances en el diseño de currículo que pueden ser muy beneficiosos para dar respuesta a la diversidad, pero todavía no se ha logrado que estos modifiquen realmente la práctica educativa, porque muchos docentes no se han apropiado de ellos. Otro aspecto positivo en la región es que se están eliminando en un buen número de países los programas paralelos para los diferentes grupos con discapacidad, estableciendo como referente para la educación de estos alumnos el currículo común con las adaptaciones necesarias. 

Los enfoques metodológicos y la pedagogía deben estar centrados en el alumno y facilitar la diversificación y flexibilidad de la enseñanza, de modo que sea posible personalizar las experiencias de aprendizaje comunes. El punto central es cómo organizar las situaciones de aprendizaje de forma que todos los alumnos participen sin perder de vista las necesidades y competencias específicas de cada uno. Uno de los mayores desafíos en América Latina es romper con la cultura homogeneizadora de las escuelas y la enseñanza transmisora y frontal que considera que todos los alumnos son iguales y aprenden de la misma forma. 

Criterios y procedimientos flexibles de evaluación y de promoción. Desde la perspectiva de una educación inclusiva, el fin de la evaluación es identificar el tipo de ayudas y recursos que precisan para facilitar su proceso de enseñanza aprendizaje y de desarrollo personal y social. Un aspecto que favorece la atención a la diversidad, es que en muchos países se ha superado el modelo curricular en el que se gradúan los aprendizajes curso por curso, y se ha establecido la promoción automática. La respuesta a las diferencias implica utilizar una variedad de procedimientos de evaluación que se adapten a distintos estilos, capacidades y posibilidades de expresión de los alumnos. 

Proyectos educativos de toda la escuela que contemple la diversidad y compromiso de cambio. Los procesos de descentralización curricular y de gestión educativa que han emprendido muchos países facilitan que las escuelas puedan elaborar proyectos educativos acordes a las necesidades de sus alumnos y su realidad. En aquellas escuelas en las que existe un trabajo colaborativo entre los profesores, entre profesores y padres y entre los propios alumnos, es más factible que se pueda atender a la diversidad. La existencia de un buen clima afectivo y emocional en la escuela y el aula también es una condición fundamental para que los alumnos aprendan y participen plenamente. Por ejemplo

Participación de los padres y de la comunidad. Es importante una relación de colaboración entre todos los implicados en el proceso: entre directivos, directivos y docentes, entre docentes, entre docentes y padres, y entre los propios alumnos. Los padres han de participar en las actividades de la escuela, en el apoyo de determinados aprendizajes en el hogar y en el control de los progresos de sus hijos. 

Formación de los docentes y otros profesionales. Todos los cambios señalados no pueden llevarse a cabo si los docentes y especialistas no cuentan con las competencias necesarias para desarrollar una práctica educativa distinta. Por ello es fundamental renovar los programas de formación docente inicial y en servicio y de otros especialistas para responder a los requerimientos de la educación inclusiva.

Es también importante que los profesores tengan unas condiciones laborales adecuadas, una mayor valoración por el trabajo que realizan y una serie de incentivos que redunden en su desarrollo profesional. Uno de los grandes objetivos de las agencias internacionales es contribuir y apoyar a los países en este proceso de transformación de los sistemas educativos, para convertirlos en verdaderos instrumentos de integración social que permitan la plena participación de los ciudadanos en la vida pública. Las agencias internacionales han cumplido el rol de agentes coordinadores.

Este rol debe ser reforzado y aumentado para que el desarrollo de la inclusión se introduzca en las agendas de trabajo de todos los países de la región

A continuación te compartimos cursos y diplomados que te pueden ser útiles en la atención a la diversidad en este regreso a clases

Guia de vuelta a la escuela

https://static.arasaac.org/materials/2806/es/Guia_para_la_vuelta_al_colegio.pdf

Historia social la vuelta a la escuela

https://static.arasaac.org/materials/2076/es/Historia_social_Vuelta_al_cole.pdf