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La experiencia del primer grupo piloto de Declic-Familias extraordinarias. El disfrute de acompañar a padres y madres de familia.

Por: Adriana Pérez   

Todos los padres y madres queremos hijos felices, que desarrollen todo su potencial y mucho más; cuando esos hijos tienen el reto de una condición de discapacidad intelectual, como es el síndrome de Down, autismo o alguna otra, queremos que lo desarrollen al máximo. ¿Cómo lograrlo? Es tan importante el camino como la meta y lo más importante es el recorrido.

Tenemos muy claro que para que tengan una vida de calidad nuestros hijos y alumnos, necesitan leer, escribir, contar, manejar dinero, seguir una secuencia de pasos, aprender a resolver un problema, desarrollar atención sostenida, todo esto es muy necesario en la vida, y hacerlo con gusto, disfrutarlo, con esa chispa encendida por aprender más, es súper necesario.

Que sí es verdad que antes decían “la letra con sangre entra”, hoy sabemos que eso no es cierto, que no es porque “lo mando yo” no es “porque te toca” no es porque “aquí aprendes porque aprendes”, es porque tu hijo, tu alumno desea aprender y te involucras en el proceso.

¿Se han puesto a pensar cómo son esos momentos donde los niños se entusiasman por aprender y de hecho aprender mejor? ¿No fue acaso cuando pudieron elegir? ¿También se han dado cuenta que es cuando encontraron una conexión personal con los contenidos que les proponemos? ¿Ocurrió cuando incluían movimientos de su cuerpo?

También hemos visto que sucede cuando hay un propósito que ellos si entienden, lo que hace por ejemplo que el juego de regletas para representar un robot con el que a mí me gusta jugar, tiene sentido o tal vez cuando vieron a otro niño hacerlo primero. 

Pues estas son premisas sobre las que nos planteamos hacer el grupo piloto para mamás y papás de Familias Extraordinarias. Esta idea surge con Karem Robert, cuando ella era presidenta de Familias Extraordinarias,  estuvimos platicando cómo podríamos facilitar este proceso de “aprender en casa” a las madres y padres; no solo por el contexto de la pandemia (que iniciamos ya hace más de un año) sino porque todos los niños aprenden desde el día en que nacen y aprenden en casa, las mamás y papás que no estudian o no eligen la carrera de pedagogía, de terapia de lenguaje o de aprendizaje de cualquier manera son modelo, contienen, hacen tareas de terapia, escuela y sobre todo sabemos que sufren, se angustian o se sienten abrumados.

Con tantos objetivos por alcanzar muchas veces se sienten perdidos, no saben dónde están ubicados sus hijos en el currículum escolar, o cómo hacer ajustes razonables o curriculares para sus procesos o por dónde empezar.

Platicando esto con Karem, dimos forma al grupo piloto que iniciamos en febrero y lo aterrizamos ya bajo la dirección de Mariana Conde, entonces, bajo ese proverbio chino ¿Qué es mejor para ayudar a una persona que tiene hambre? dar pescado o enseñar a pescar? Bueno, nuestro grupo trata de un proceso donde una maestra y terapeuta enseña a pescar a las madres y padres de familia sobre el aprendizaje de sus hijos.

Dos veces por semana nos reunimos en tiempo real y platicamos sobre los procesos del programa bimestral; ahora son 6 niños en el grupo, se inició con una evaluación previa para ver si tenía los requisitos de aprendizaje para observar si tenía los requisitos para nivel de primaria baja.

Cuando se seleccionaron por edad y por habilidades se conformó el grupo y cada semana retroalimentamos ese grupo, vamos viendo y modelando a cada mamá con cada hijo, dando instrucciones precisas, evaluamos los avances, superamos los obstáculos que se van presentando, las madres y padres comparten en las actividades a través de videos, fotografías de los materiales y eso motiva a las otras mamás.

Es también como una lluvia de ideas donde lo que no se le ocurre a una mamá, se le ocurre a otra, en la forma de aterrizar la clasificación, la inclusión, la seriación, el avancé con el método Troncoso en la lectura, el complemento o el avance con el método fonético gestual, los inicios y etapas de la escritura, cómo pasar de los garabatos a los trazos básicos, luego de ahí a las letras, en fin, es todo un recorrido.

Lo más importante y el objetivo fundamental es que nos acompañamos, en esta capacidad de empoderar a cada mamá y papá a enseñar a sus hijos a decidir, es decir, enseñar a decidir implica informar plenamente al niño sobre lo que sí puede decidir y sobre lo que es una decisión exclusiva de padres o maestros, por ejemplo: un niño puede decidir que ropa ponerse, alguna comida, que hacer el fin de semana, que hacer primero en las actividades de tarea.

Lo que no puedes decidir es ir o no a la escuela, no puede decir la hora de dormir, la hora de levantarse, la hora del baño, puede haber cierta flexibilidad, sin embargo, esas decisiones sí son de los padres y no puedes decidir el contenido curricular de la escuela, esa decisión es de los maestros y los ajustes que le hacemos los padres a esos contenidos, es decisión conjunta.

Ofrecer opciones de decisión viables y adecuadas a la edad y habilidades de los niños, de nuestros hijos, es importantísimo y solo se logra dando información comprensible a los padres, a las madres acerca de ¿por qué? y ¿para qué? es lo que les proponemos que aprendan en la secuencias de cada uno de los objetivos académicos y curriculares.

Que entiendan porqué y para qué queremos hacer un trazo o queremos trabajar con tarjetas y luego con libros personales, luego con sobres sorpresa para que no se estanquen, para que no se enfrasque en la rutina y en la repetición.

Una vez que los padres comprenden, entonces les modelamos como posibilitar el presentar este pequeño paso, este objetivo específico a sus hijos de tal manera que no se los impongan, sino que se los envuelvan como un regalo a descubrir y de esta forma los hijos deciden, los niños deciden, qué o cómo hacer esa actividad, respetar la decisión que tome el hijo o alumno, sin criticarlos invadirlos, sin estarle dando las respuestas, dando espacios de silencio y si el resultado de su decisión no es positivo, ayudarlo entender las causas para que aproveche este aprendizaje en otras ocasiones, es decir, decisión causa positiva, resultado positivo.

Decisión negativa, resultado negativo, lleva a un proceso reflexivo y consecuencia, que esto ayuda a educar y a formar, entonces es tan importante aprender a leer cómo desarrollar las habilidades de reflexión y autorregulación para que los niños se vayan formando integralmente, para que aprendan con disfrute y esa chispa no se apague.

Nuestro grupo está liderado por la psicóloga y maestra María de la Luz Ibarra Ayala con 30 años de experiencia nada más como docente de primero de primaria, docente en educación inclusiva, además psicóloga educativa y tanatóloga.

Bajo la guía de Luz del equipo Declic, este grupo piloto está siendo altamente significativo para las madres y padres, aquí algunos de los testimonios que nos comparten las mamás para que se animen otras familias para formar más grupos como este, en el próximo ciclo escolar.

“Para nosotros está siendo una re vinculación madre-hijo. Es útil y muy variada la cantidad de ideas y técnicas que nos da el curso para trabajar con los chicos. Reconozco que mi niño va despacio y yo mejorando mi paciencia, y, aun así, me quedo con muchas herramientas para avanzar poco a poco”.
Andrea DG.
 
“Para nosotros el cambiar nuestro concepto de trabajar con él, convirtiéndolo en un juego, orientado a facilitar su aprendizaje.
Así también conocer experiencias de otras mamás, que han enriquecido la forma de trabajar con nuestro hijo”.
Martha U.
 
“Este grupo a mí me sirvió para reencontrarme con mi hijo y volver a conocerlo de una manera diferente, a descubrir que él es capaz de más, y aprender de una forma distinta de seguir en este camino juntos”.
Elizabeth D.
 
Para mí participar en el grupo me ha significado conocer en dónde está mi hijo y hacia dónde va, pero sobre todo el saber y poder acompañarlo y dirigirlo. También he disfrutado mucho trabajar todos los días con él y la elaboración del material.
Itsi M.
 
A raíz del curso he aprendido a trabajar de manera integral, divertida y dinámica los aspectos que requiere reforzar a partir de sus gustos e intereses. Así como a concientizarlo de su propio razonamiento a partir del cuestionamiento y no sólo la guía y corrección del resultado.
Andrea C.   

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